miércoles, 11 de septiembre de 2013

Vuelta al cole

Sin ser original, ahora toca escribir sobre la vuelta al cole...

Llega Septiembre y comenzamos a repasar si tenemos todo preparado: material escolar, libros, ropas o uniformes...
Tenemos que adaptarnos a un nuevo horario, a veces contar con ayuda de otras personas para llevar o recoger a los niñ@s del cole...

Y yo me pregunto, ¿por qué no  comenzamos ya a prevenir futuras dificultades? Siempre esperamos a que nos den las notas del primer trimestre y es entonces cuando, si son malas, empezamos a buscar apoyos: clases particulares, refuerzo escolar, a estar más encima de los deberes... pero muchas veces esto no es suficiente porque entre que lo buscamos, lo encontramos y nos decidimos ya estamos a mediados del segundo trimestre... y luego nos echamos las manos a la cabeza ¡este niñ@ va a suspender!

Pues bien, yo propongo anticiparnos a ese suspenso. Vamos a realizar una evaluación funcional al niñ@, si no hemos detectado ninguna dificultad antes, un buen momento para hacerlo es a partir de los 6 años. Así sabremos si tiene algún reflejo primitivo persistente, o si procesa bien la información a través de vista y oído, a pesar de que vea y oiga maravillosamente bien. Si el resultado es que sí, empezaremos a trabajar una rutina de unos 20 minutos al día de ejercicios físicos y sensoriales que realizaremos en casa y si el resultado es que no, solamente tendremos que dedicar tiempo al estudio.

No sé si esto es una utopía, pero estaría muy bien, ya que el problema es que siempre es al revés, hasta que no se detectan dificultades no se evalúa al niñ@, entonces ya vamos arrastrando unos problemas de base, que aunque podamos ir solventando nos hace siempre ir por detrás del resto de la clase y esa rutina de 20 minutos se convierte en una hora de ejercicios físicos y sensoriales, además del tiempo de estudio...

Desde Avanza asesores de estimulación estamos ofreciendo esto a los colegios, pero de momento sólo lo conseguimos como actividad extraescolar dos días a la semana, bueno algo es algo, pero son tan pocos los niñ@s que se pueden beneficiar porque los padres lo desconocen...
Así que ya sabes, si eres un padre o madre interesado, haz que en tu colegio se sepa (para eso damos un curso gratuito a padres y profesionales de la educación) y si trabajas en un colegio, con más razón porque tendrás muchos alumn@s que podrían beneficiarse.

Recuerda: Si los reflejos primitivos no se integran a su debido tiempo, provocan una interferencia e inmadurez en el desarrollo que afecta a una o varias facetas del aprendizaje. Por muy bien que oigamos, podemos no escuchar correctamente, y lo mismo ocurre con la vista.

domingo, 30 de junio de 2013

Reflejo tónico simétrico del cuello (RTSC)

Se puede dar de dos maneras: en extensión o en flexión.
En flexión, en la posición cuadrúpeda, la flexión de la cabeza provoca que se doblen  los brazos y que se extiendan las piernas. Aparece entre los 6 y los 9 meses de vida y tiene que integrarse entre los 9 y los 13 meses.
En extensión, en la posición cuadrúpeda, la extensión de la cabeza hacia arriba, provoca que se estiren los brazos y que se flexionen las piernas. Aparece entre los 6 y los 9 meses de vida y tiene que integrarse entre los 9 y los 13 meses.
 Ayuda al bebé a desafiar la gravedad para levantarse de la posición de boca abajo a colocarse en la posición de gateo por lo que si un bebé no gatea en la posición adecuada no dejará que su cerebro se organice adecuadamente. También facilita la integración del reflejo tónico laberíntico. El RTSC sirve para entrenar la vista desde un punto lejano a uno cercano y viceversa, lo que permite que se ajuste la visión binocular. Si el reflejo está activo, se verán reducidas las capacidades de acomodación y convergencia. El esfuerzo por mantener la visión binocular puede causar dolor de cabeza en la frente o en la parte posterior de la cabeza, agotamiento y picor de ojos.
Sus efectos en un adulto serán una postura pobre por la presencia del reflejo, cualquier movimiento de cabeza va a repercutir en el cuerpo, por esta misma razón al sentarse están incómodos y tienden a deslizarse en la silla. Pueden andar como un simio por el encorvamiento que se produce al mirar hacia abajo. Son niños que se sientan en “W” con las nalgas entre las piernas o sobre sus talones, ya que al estar jugando con los brazos estirados tienen que flexionar las piernas. Al no haber adaptado la visión a los diferentes enfoques tendrán una pobre coordinación ojo – mano por lo que se ensuciarán mucho al comer o serán niños torpes que siempre tiran un vaso de agua, o derraman agua al servirla en un vaso, etc. También se refleja en la dificultad para copiar desde la pizarra que está lejos, al cuaderno que está cerca y la copia será muy lenta incluso desde un lado de la mesa al otro. La incomodidad que les produce el estar sentados hace que puedan prestar poca atención. Son niños a los que les cuesta aprender a nadar de manera sincronizada.
El reflejo no integrado pude producir un desarrollo deficiente del córtex prefrontal, lo que dificultará la comprensión lectora.

Al no haber trabajado en enfoque en los diferentes planos, suele ser un reflejo muy activo en niños con miopía o hipermetropía.

lunes, 24 de junio de 2013

Método Avanza

Muchas veces he leído: "el método Avanza no existe" y yo pensaba: el método Avanza es la combinación de diferentes terapias no es un método como tal. Pero con el paso del tiempo he cambiado de opinión... El método Avanza se basa en muchas terapias, por eso sí existe. Si somos estrictos con las definiciones en Avanza no seguimos el Método Doman, aunque si nos basamos en él y compartimos una gran área de trabajo, pero Doman nunca aceptaría un día de descanso a la semana, ni programas de de 1 o 2 horas, por eso no hacemos el método Doman, aunque sí hagamos muchos de sus ejercicios. Lo mismo ocurre con el Método Padovan, no tenemos nadie que venga al centro a hacer la terapia de Padovan, no hacemos esta terapia, aunque sí tengamos algún ejercicio en común. Con la terapia de movimientos rítmicos de Harald Blomberg ocurre lo mismo, realizamos muchos de los ejercicios de la terapia, pero combinados con otras terapias, no son unos ejercicios exclusivos; al igual que ocurre con la Mind Moves o integración de reflejos...

Habrá a quien le parezca mejor la combinación y decida venir al centro, habrá quien prefiera seguir una terapia exclusiva y prefiera ir a otro sitio... Lo que si tengo claro en mis más de 20 años de experiencia con estas terapias, es que no existe una terapia absoluta que sea la panacea, cada niño o niña evoluciona de una manera y necesita cosas diferentes, por eso nosotros ampliamos el abanico y le ofrecemos varios ejercicios procedentes de diferentes terapias, pero al final ¿qué es lo importante? ¿qué sea efectivo o ponerle nombre?

Para mi, lo importante, es que los niños y niñas avancen, con nosotros o con otros, con una terapia o con otra o con la combinación de varias. Lo importante es facilitar, en la medida de lo posible, la vida a las familias y no ponerle un nombre a la terapia realizada porque el objetivo de todas ellas es el mismo: enviar información al cerebro para mejorar su desarrollo más rápidamente.

lunes, 3 de junio de 2013

Reflejo plantar

Al presionar la planta del pie, se doblan los dedos intentando agarrar. Aparece a las 11 semanas de gestación y tiene que estar integrado en torno a los 7 meses de vida. El arrastre ayudará a que el reflejo se integre, ya que al apoyar el pie de lado, sobre el dedo pulgar, los dedos dejan de moverse en bloque.
 En los animales, la respuesta Babkin se produce en las manos y en los pies, por lo que existe una relación entre el reflejo plantar y el palmar. De hecho, un reflejo plantar no integrado producirá tensión en la mandíbula e incluso rechinar de dientes, también afecta a la articulación pudiendo causar problemas fonológicos y dificultades para percibir los sonidos.
También dificultará el aprender a caminar, ya que no apoyará el pie plano, sino que arqueará los dedos. Puede provocar hipersensibilidad en la planta del pie, no queriendo tocar texturas como la arena o el césped descalzos.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Reflexión sobre el Método Doman

El reciente fallecimiento de Glenn Doman me ha hecho pensar mucho en su terapia... Él marcó un antes y un después en la estimulación y nos dio la clave para poder trabajar de manera óptima: si el problema está en el cerebro, vamos a trabajar con el cerebro. Y la única manera de llegar a él es a través de la estimulación sensorial y las oportunidades físicas.

Cuando decimos que trabajamos con el Método Doman, no es cierto. En Avanza asesores de estimulación trabajamos con la filosofía Doman y nos basamos en muchos de sus descubrimientos y ejercicios, pero no hacemos Método Doman porque:

  • Lo primero es que Doman no da formación a profesionales, ni nos deja asistir a sus charlas y no reconoce ningún centro que no hayan abierto ellos. Yo tuve la suerte de aprender el Método porque iba de voluntaria a casa de una niña que seguían el Método Doman cuando tenía 15 años y a partir de entonces dediqué mi formación a conocerlo más a fondo y a formarme también en otras terapias cuyo objetivo sea enviar información al cerebro.
  • No somos tan estrictos, ajustamos el programa al tiempo disponible de la familia (siempre que haya un mínimo, claro), aconsejamos descansar un día a la semana, hacer otras actividades en familia...
  • Lo combinamos con otras terapias, todas con el mismo objetivo: trabajar el origen del problema y no sus causas.
  • Seguramente haya alguna más que ahora no se me ocurre...
Por eso, si somos estrictos en la expresión, debemos decir que seguimos la metodología de Glenn Doman, pero no hacemos Método Doman, en España ningún centro lo hace.

Espero que esta reflexión sirva de aclaración a nuestro trabajo, tanto para nuestros seguidores como para los que no lo son... y encantada de resolveros las dudas que os surjan.

Gracias a esa familia que me permitió conocer el Método Doman, que me ayudó a descubrir que es lo que quería hacer en la vida, y gracias a todas las personas que me han ayudado en mi formación, especialmente a cada niñ@ o no tan niñ@ con los que hemos trabajado la filosofía Doman y el Método Avanza.

lunes, 20 de mayo de 2013

Babkin


Se conoce como respuesta Babkin al vínculo que existe entre el reflejo palmar y el de succión. Se desarrolla en el segundo mes de embarazo y se integra en los 3 - 4 meses de vida.
Cuando presionamos ligeramente la palma de la mano del bebé, se producirán movimientos en la boca, y al revés, al mamar el niño realiza movimientos de amasar con las manos, coge el biberón, el pecho, la ropa, el pelo…
El no integrar estos reflejos afectará a la coordinación muscular fina y control de las manos, les costará hacer lazadas o abrocharse botones, suelen tener mala grafía, también puede haber problemas en el habla y la pronunciación. Debido a las dificultades de articulación, el área correspondiente  de la corteza sensorial no se ha estimulado correctamente, lo que puede producir un déficit fonológico y dificultades para percibir los sonidos.
Los niños que tienen activa la respuesta Babkin realizan movimientos involuntarios con la boca cuando escriben, dibujan, tocan un instrumento o recortan con tijeras. También pueden ser hipersensibles al contacto en las palmas de las manos y la cara, siendo muy sensibles al viento.

Reflejo palmar


Cuando tocamos o  presionamos la palma de la mano del bebé, el reflejo hará que se cierren los dedos. Es un reflejo que aparece a las 11 semanas de gestación y debería integrarse antes de los 3 - 4 meses de vida.
El reflejo palmar se relaciona con el de succión (Babkin) por lo que siempre que tengamos uno presente es posible que el otro lo acompañe y será importante trabajar los dos a la vez.
Si el reflejo palmar no se ha integrado el niño tendrá poca destreza manual, dificultad para realizar la pinza, lo que provocará que no coja el lápiz de manera adecuada, la palma de la mano puede ser hipersensible por lo que no le gustará jugar con la arena o tocar determinados tejidos. Al combinarse con la respuesta Babkin el niño moverá la boca o sacará la lengua al realizar un esfuerzo manual como escribir o recortar y puede presentar dificultades en el habla.