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jueves, 7 de febrero de 2013

Reflejos orales


Son los que se dan en la zona oral: el reflejo de succión y el reflejo de búsqueda.

El reflejo de búsqueda se activa al rozar la mejilla del bebé alrededor de la boca (cuatro puntos cardinales), esto provocará que el bebé se gire hacia el estímulo, abra la boca y saque la lengua, preparándose para succionar.
Aparece a partir de las 24 semanas en el útero y tiene que ser integrado en torno a los 3 – 4 meses de vida, a partir de este momento el bebé ya ha aprendido a girarse hacia el pecho o el biberón cuando lo ve, sin necesidad de estimular el reflejo.

El reflejo de succión es el que permite al bebé tomar el pecho o el biberón para comer.
Aparece en el útero y desaparece en torno a los 6 meses de vida para dar paso al reflejo de succión de adulto (el que nos permite silbar, beber con pajita…)

Si los reflejos orales no se integran, darán como resultado una hipersensibilidad alrededor de la boca, provocará dificultad para comer alimentos sólidos, masticar y tragar, por el movimiento incorrecto de la lengua. El niño también puede presentar babeo, al no controlar bien los músculos de la boca, problemas de habla y pronunciación, incluso paladar ojival (más alto de lo normal) y una pobre destreza manual (respuesta Babkin)

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